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“La igualdad es un valor universal”
Es limitado afirmar que la igualdad de derechos es algo reservado para el autodefinido “espacio” del progresismo.
La diputada nacional Celia Arena expresó en el debate del día de ayer, y antes de votar en forma positiva el dictamen de mayoría de la ley que proponía el matrimonio entre personas del mismo sexo, que “la discusión que hoy estamos dando en este Congreso pone a la Argentina en un lugar importantísimo respecto al reconocimiento y la consagración de derechos”.

“No estamos discutiendo acerca de la opción sexual de las personas, sino que estamos hablando de si todos tenemos que tener garantizado el acceso a los mismos derechos, tal cual lo enuncia la Declaración Universal de Derechos Humanos del año 1948, en su Artículo 7 y tal como se encuentra consagrado en nuestra Constitución en los arts. 14 y 19, haciendo prevalecer la igualdad ante la ley” afirmó la legisladora santafesina.

“Creo que la igualdad es un valor universal, que exige reconocer que la negativa a que determinadas personas puedan formalizar en la institución del matrimonio sobre la base de sus preferencias sexuales es una forma de discriminación y que este proyecto viene a saldar esa deuda vigente con una franja importante de nuestra sociedad que hoy se encuentra al margen de la ley, al reconocer su entidad de familias” indicó la vicepresidenta del bloque Peronismo Federal.

“Para la UNESCO “la familia es la unidad básica de la sociedad y por ello desempeña un papel fundamental en la transmisión de los valores culturales y éticos como elementos del proceso de desarrollo” señaló Celia Arena.

“Como vemos, esta definición está bien lejana de la que imperó hasta no hace tanto tiempo, en el sentido de que la familia era el ámbito conformado para asegurar la continuidad de la especie y mucho más cerca de reconocer a la familia como un lugar de valores y de afecto” dijo la diputada de la provincia de Santa Fe.

“Queda claro que estas familias constituidas sobre la base de las parejas que deciden convivir para afrontar en conjunto la “lucha por la vida”, es independiente del sexo de sus integrantes. Y esos ámbitos de pares, que se unen en un proyecto de vida en común, permiten asegurar ese marco de afecto, de cooperación y de solidaridad” indicó la legisladora de Santa Fe Federal.

“Consecuentemente, deben tener los mismos derechos que las conformadas por personas heterosexuales, y son una realidad incontrastable que la legislación puede y debe contemplar en la plenitud de sus derechos” dijo la representante santafesina”.

“Respecto al tema de la adopción, quiero decir que fue el punto que mas me preocupó, no por prejuicios, sino por la responsabilidad que implica tomar una decisión al respecto, porque no podemos negar que es una situación nueva, diferente, sobre la cual tenemos la obligación de interrogarnos, sobre todo porque los adultos no tenemos derechos sobre los niños, solo tenemos obligaciones. Pero, más allá del futuro en que las parejas del mismo sexo puedan casarse y adoptar, en el cual la decisión respecto a si el ambiente familiar es el apropiado o no la seguirá teniendo, como corresponde, la Justicia y sus equipos profesionales, hay una realidad que nos señala que ya existen casos de adopción monoparental o hijos concebidos en otro momento de la vida que hoy forman parte de estas familias y cuyos derechos también hay que proteger”.

“Tuve durante algunos años la responsabilidad de conducir el área de niñez, adolescencia y familia de la provincia de Santa Fe, esto es, el área que tiene, entre muchos otros temas, bajo su órbita los institutos de internación de menores, y recordé esas caritas de desolación y tristeza, y recordé esas vocecitas que a todo recién llegado llaman tío o tía, seguidos de un llévame con vos, y entonces pensé, que me estoy cuestionando, si eso es mejor que una vida en una familia formada por personas del mismo sexo?”

“Hubiera querido tener mas tiempo para poder discutir una ley que modifica el código civil en una parte importante de su articulado y que la verdad que sentí, como se que sintieron otros diputados y diputadas que pareciera ser que en algunos temas hay opiniones de primera y de segunda”.

“Me pareció reconocer esto cuando planteamos esa posibilidad y en algunos discursos creí reconocer una afirmación de que la defensa en la igualdad de derechos es algo reservado para el autodefinido espacio del progresismo en desmedro de quienes, de acuerdo a esa definición y a nuestro pedido, entramos en el colectivo de conservadores que se niegan a debatir: la verdad, es que esa definición tan tajante y excluyente de la diversidad que conforma cada partido o sector político me parece tan limitada como aquella que asegura que el matrimonio es una institución solo reservada para los heterosexuales”.

“Y menciono este tema porque me parece que es importante que nos interroguemos acerca de nuestra propia identidad, y que nos cuestionemos nuestras definiciones: cuando escucho decir soy abogado_a, soy peronista, soy feminista, soy heterosexual, no puedo sino pensar en como nos autolimitamos en nuestra propia definición como ser humano, yo no soy heterosexual, soy una persona que tiene conductas heterosexuales así como determinadas preferencias ideológicas, laborales, pero lo que define mi ser no es mi opción sexual. Ni a mi, ni a quienes tienen otras elecciones”.

“En esta convicción de que no elegimos de quien enamorarnos, es que considero que la apertura de la institución matrimonial a las personas del mismo sexo enriquece esa institución, poniendo de relieve a la familia como un ámbito de amor y cuidado más allá de los fines de perpetuación de la especie, oficializando un tipo de unión en el que la discriminación de género está, por definición, excluida”.

“Quiero recordar que también la Ley 2393 fue duramente cuestionada, ya que el contexto histórico en que se dio, el matrimonio era entendido como un hecho religioso, como un sacramento…., paso el tiempo y la sociedad fue cambiando y nadie en su sano juicio podría hoy discutir la importancia que tuvo esa Ley en la formación de nuestro país”.

“La evolución de las sociedades requiere la necesaria evolución del derecho. No debemos aferrarnos al derecho como algo estático e inalterable, sino que precisamente es nuestra obligación, como creadores de leyes, ampliar derechos atendiendo a los cambios que se suceden en una sociedad que cambia tan vertiginosamente como la actual” finalizó la diputada nacional Celia Arena.
 
Fecha: 05/05/2010
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